sábado, 7 de febrero de 2015

¿Los japoneses se han vuelto “insensibles” a los terremotos?
13:24

¿Los japoneses se han vuelto “insensibles” a los terremotos?

Imagen del usuario Flickr NATSUKO KADOYAMA del 14 de marzo de 2011. Licencia CC BY NC-ND 2.0.

En noviembre de 2014, un sismo con una magnitud 6,8 sacudió la prefectura de Nagano en Japón. Resultaron heridas 41 personas y 54 edificios colapsaron, lo que produjo una cobertura sensacionalista de los medios.

Efecto secundario: el sismo en el norte de Nagano dejó muebles esparcidos en las calles rajadas. Los servicios del tren bala Shinkansen fueron suspendidos. 

Sin embargo, el reciente terremoto de Nagano no tuvo tanta cobertura mediática como los anteriores. Una razón puede ser que esta vez no hubo muertos. Aunque los medios se apresuraron en reportar el incidente, luego del sismo los informes exhaustivos rápidamente fueron desapareciendo. 

A pesar de que se trató de un sismo de magnitud 6,8, el enfoque de la cobertura había cambiado. La gente se dio cuenta de que la cobertura se había reducido, y así dieron a conocer sus opiniones en las redes.   
Aunque la escala del sismo fue alta, el hecho de que la cobertura televisiva rápidamente volviera a su programación de horario estelar es bastante aterrador. 

Por otra parte, incontables tuits sobre el sismo se mantuvieron a un nivel constante. Algunos usuarios de Twitter se preguntaban sobre la falta de cobertura sobre el sismo en los medios, mientras que otros se preguntaban por qué fue tan fácil ignorar semejante terremoto.  
Con toda la cháchara de Twitter que expresaba el miedo a otro sismo, es fácil entender que Japón se ha convertido en un país que se ha acostumbrado a los mismos.

“Es una locura que nos hayamos acostumbrado a esto”

La actitud de los japoneses frente a los terremotos claramente parece haber cambiado luego de “la triple tragedia de Tohoku del 11/3“, en referencia al mortal sismo y al tsunami del 11 de marzo de 2011 que desataron la fusión en la planta de energía nuclear de Fukushima Daiichi. 

Como lo demuestra el sismo ocurrido en Nagano en noviembre de 2014, las personas que viven en Japón se han acostumbrado a los sismos (de hecho, existe una nueva expresión en el idioma japonés que describe este fenómeno, 震慣れ (jishin-nare) o “acostumbrado a los sismos”).

En Twitter, sismos relativamente grandes, como el que ocurrió en Nagano el pasado noviembre, hubieran sido tomados con bastante seriedad en alguna otra ocasión. Hoy en día, no hay mucha sensación de miedo o ansiedad expresada allí o en otras redes sociales.  
Antes, la gente creía que hasta los pequeños temblores eran aterradores. Pensaban que iban a morir aunque fuese un leve sismo de intensidad Shindo 3. Luego de la experiencia del 11/3, y las subsiguientes réplicas incesantes en los siguientes años, esa ansiedad desapareció. Los sismos son aterradores, pero ya nos acostumbramos a ellos. Por ello, cuando estoy mirando televisión tranquila aún en el medio de un sismo de intensidad Shindo 4: bueno, es un poco extraño y perturbador. 

Otros usuarios de Twitter creen que la actitud de la sociedad en sí misma frente a los sismos ha cambiado desde el 11/3:

¿Es porque la Triple tragedia de Tohoku del 11/3 fue tan terrible que llegamos a esperar que el sismo de Nagano también provocara tan terribles daños? Es casi como si nosotros, como una sociedad, estuviésemos en un estado de parálisis. No es como la Triple tragedia de Tohoku, donde el murmullo de discusión de fondo sobre lo que estaba pasando era constante. En el caso de sismo de Nagano del pasado noviembre, la gente simplemente retomó con su vida cotidiana. Pensarlo es bastante escalofriante. 

La sensación de pasividad ante una crisis ya era evidente para algunos observadores sólo un año después de la tragedia de Tohoku del 11/3. 

Gracias a las frecuentes réplicas que ocurrieron hasta en regiones distantes de las más gravemente afectadas de Tohoku, aquellos sismos periódicos y relativamente aterradores que alguna vez hubieran sido considerados anormales, ahora simplemente forman parte de la vida cotidiana de muchas personas. 
Un sismo de M4 justo pasando la costa de Iwate (cerca de 300 km al norte de Tokyo). Normalmente, eso hubiera sido considerado como algo importante, sin embargo, apenas hay cobertura de los medios. Es una locura que nos hayamos acostumbrado a esto. Como sociedad, nos hemos convertido en unos insensibles.

Así como la palabra 慣れ (nare, acostumbrarse) se difundió y convirtió en un meme en los meses de las réplicas luego de la Triple tragedia del 11/3, muchos expresaron su inquietud ante lo que esta palabra realmente llegaba a representar. 
En otros países, es bastante común que incluso un sismo de intensidad Shindo 3 haga colapsar edificios. Cuando un sismo ocurre, no digas que “estás acostumbrado”. En cambio, busca seguridad. No “estás acostumbrado a los sismos”, simplemente te has vuelto insensible a ellos. 

Nota: En lugar de medirlos por magnitud, Japón clasifica a los sismos de acuerdo a la “escala de intensidad sísmica”, o shindo (literalmente “grado de agitación”). Aunque el sistema de shindo no mide la profundidad de un sismo (que ayuda a determinar la intensidad sísmica), es posible medir el efecto del mismo terremoto en diferentes regiones. Un sismo de intensidad Shindo 7, como aquel que devastó la costa de Tohoku y generó enormes olas de tsunami, es el sismo más fuerte. 

El estoicismo noble de los sobrevivientes

La percepción de los sismos en Japón está también relacionado con la forma en que las propias personas afectadas por un sismo, perciben lo que les ha ocurrido. 

En las semanas y meses siguientes al desastre del 11/3, una y otra vez numerosas réplicas sacudieron el este de Japón, incluso la región de Tokyo. Las dos palabras que más se han asociado con las secuelas de la Triple tragedia del 11/3, que barrió por completo muchos pueblos de la faz de la Tierra, fueron “¡reconstruir!” y kizuna, o “los lazos que unos unen como una comunidad”. 

No obstante, el tiempo pasó, y ambas ideas de reconstrucción y kizuna se desvanecieron de tal forma que para el año 2013 el periodista Ishijima Teruyo resaltó que “el problema con las secuelas del desastre es que sólo la palabra kizuna, o lazo, en sí misma sigue existiendo, y así oscurece todo lo que se necesita llevar a cabo para ayudar a una región a recuperarse”. 

Ishijima contó haber escuchado a un profesor universitario decir: “El estoicismo de las personas de Tohoku es muchas veces presentada como un relato impresionante y conmovedor, y esa es la única historia que se cuenta sobre las personas que vivían en las regiones afectadas por el sismo, el tsunami y el desastre nuclear. Y sólo un año después del desastre las personas no pudieron resistirlo por más tiempo”. 

Al ocultar el verdadero sufrimiento con la apariencia de un noble estoicismo, la historia conmovedora de la valentía y el coraje de los sobrevivientes del 11/3 ha creado una ilusión. Los temas de “fortaleza” y “belleza” han oscurecido la verdadera y grave situación actual de las personas de Tohoku. 

Sólo después de 5 días del sismo y tsunami del 11/3, el impulso por entender lo que había pasado ya había sido ecplisado por la “preocupación” sobre los efectos del sismo. Así como lo observa un usuario de Twitter:  
La forma en que la gente piensa sobre el 11/3 está cambiando en forma sutil. “Compadecerse por las víctimas del desastre” se está convirtiendo en algo más importante que realmente entender qué pasó. Sismos de intensidad Shindo 5 y 6 no son para nada pequeños. No deberíamos estar diciendo: “Sólo una persona murió en este o aquel lugar a causa del sismo”. Una persona que muere en tal día y edad debido a un sismo es un tema serio. Acostumbrarse de esta manera a los sismos es algo bastante aterrador. 

Apoyo político

Luego del desastre del 11/3, hubo muchos ejemplos de víctimas del sismo que fueron usadas con fines políticos. En el período anterior a las elecciones, los políticos, en un intento de demostrar empatía por la gente de la zona del desastre, criticaron las actitudes y acciones de otros políticos hacia los sobrevivientes del sismo.

En otras ocasiones, cuando el gobierno mismo fue criticado, por ejemplo con manifestaciones antinucleares, los políticos se presentaron como los principales portavoces de los sobrevivientes del 11/3.  

Los usuarios de Twitter fueron rápidos en darse cuenta:
Los partidos de la oposición continúan con sus impotentes críticas hacia el gobierno del Primer Ministro Shinzo Abe, mientras ignoran las decenas de miles de personas en la zona del desastre que todavía están esperando por una vivienda temporal. Los políticos deberían dejar a las personas vivir en la zona de desastre fuera de la política. 

Yamamoto Taro, una personalidad de la televisión que se convirtió en político y ganó notoriedad luego de ignorar el protocolo al entregarle una carta al emperador, también ha sido criticado por hacer política y sacar ventaja de la difícil situación de los residentes de Tohoku. 
Si vamos a criticar a Taro Yamamoto por “politizar al emperador” luego de darle una sola carta, entonces seguramente también deberíamos haber criticado a Shinzo Abe por usar al emperador como una herramienta para todo, desde los secuestros de Corea del Norte hasta el accidente nuclear de Fukushima, y demás.  

Otros han notado que aquellos que alguna vez declararon defender los intereses de los afectados por el desastre del 11/3, ahora ya han pasado a otro tema. 
Para el movimiento antinuclear, parece más importante criticar a la energía nuclear y al gobierno que la difícil situación de los sobrevivientes del terremoto y tsunami del 11/3

















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